El Penacho de Moctezuma no volverá a México

El Penacho de Moctezuma no volverá a México

Investigadores de la UNAM señalan que no existen las condiciones tecnológicas adecuadas para que el tocado del emperador regrese a México
Orlando Oliveros I UN1ÓN | 03/07/2014 12:32

El Penacho de Moctezuma, hermoso tocado que el emperador azteca regaló al conquistador español, Hernán Cortés, a su llegada a América, se encuentra bajo resguardo del Museo de Etnología de Viena y es poco probable que regrese para ser exhibido en nuestro país, de acuerdo a investigaciones realizadas por la UNAM y el INAH.

Los gobiernos de Austría y México se encontraban en negociaciones para realizar un intercambio cultural temporla en el cual el gobierno mexicano ofrecia prestar la carrosa dorada del emperador Maximiliano de Hasburgo a cambio del Penacho de Moctezuma; sin embargo, las recientes investigaciones realizadas sobre la pieza revelan que la tecnología de traslado que existe actualmente no garantiza la correcta conservación del penacho.

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De acuerdo al estudio realizado sobre el penacho por parte de la conservadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, María Olvido Moreno, el valioso Penacho de Moctezuma se encuentra en un estado de desgaste delicado y cualquier tipo de vibración podría fracturar la estructura de las plumas.

Así pues, aunque México y Austria llegasen a un acuerdo sobre un préstamo, no sería viable un traslado aéreo, marítimo o terrestre sin dañar considerablemente al objeto.

“En un traslado las vibraciones aumentarían terriblemente y provocarían que las barbas de las plumas se desprendieran de su cañón. También provocarían que el filo de los discos de oro al moverse cortaran las plumas color café (marrón)”, describe Olvido Moreno.

La conservadora participó en el reciente estudio y restauración del penacho por encargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y, al lado de la investigadora Melanie Korn del Museo de Etnología de Viena, consiguió obtener información inédita sobre la pieza como los detalles sobre la tecnología plumaria que usaban los antiguos amantecas (artesanos de objetos con plumas) aztecas. 

Hasta ahora, la pieza conserva originales todas sus plumas azules largas (de quetzal macho) rojas y marrón, así como 1.544 piezas metálicas (85% de oro, 10% de plata y 3% de cobre). El conjunto de plumas ha sufrido el paso del tiempo, los estragos del almacenamiento e incluso rapiña de sus piezas metálicas, sin embargo el equipo de investigadores ha detectado que su mayor debilidad está en su estructura: en las 27 varillas que sostienen el abanico de plumas hay 29 fracturas.

Para mejorar su conservación el equipo de especialistas modificó la forma en la que se exhibe el objeto. Hasta 2010, el penacho estuvo sujeto con alfileres sobre una tela negra a 90 grados de inclinación, ahora se ha recostado a 22.5 grados en una vitrina diseñada para absorber las vibraciones externas. 

“Si se conserva en las condiciones de control lumínico, microclimático y vibración la apuesta es que tengamos penacho 500 años más”, augura optimista Moreno.

Con información de El País.

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