Nôtre-Dame, el tesoro de la la catedral de París

Nôtre-Dame, el tesoro de la la catedral de París

Desde 1896, la corona de espinas de Cristo se resguarda en un tubo de cristal y oro
Redacción | UN1ÓN | 15/04/2019 14:08

Un incendio consumió parte de la catedral de Nôtre-Dame, en París, Francia.

La información conmocionó al mundo entero, que durante horas pudo presenciar en vivo cómo las llamas consumieron parte de la gran catedral de París cuya construcción inició en 1163.

Cientos de fotos y videos del incendio en París fueron compartidos en redes sociales. A la par que parisinos y turistas lloraron la tragedia que se registró en el templo católico.

La catedral de Nuestra Señora de París albergan algunas de las reliquias más representativas en la religión católica: la Corona de espinas que fue colocada a Jesús durante su Pasión y Muerte.

Pero, ¿cómo llegó la corona de espinas de Cristo a París? La historia se remonta al año 1239, cuando el último emperador de Constatinopla, agobiado por las deudas, vendió al rey Luis IX de Francia la corona.

Luis IX era un soberano muy devoto, de hecho fue canonizado en 1297 por el Papa Bonifacio VIII; para resguardar la corona y otras reliquias de Cristo que compró su gobierno mandó a construir una magnífica capilla.

Durante la Revolución Francesa, la corona fue movida a la Abadía de Saint-Denis. Y en 1806 las reliquias fueron movidas a Notre-Dame, la catedral de París, donde los fieles pueden verlas todos los viernes de Cuaresma y cada viernes primero de mes.

La corona sagrada que se resguarda en Notre-Dame consiste en un círculo de juncos unidos y retenidos con hilos de oro. Tiene un diámetro de 21 centímetros y carece de espinas, debido a que éstas fueron dispersadas hacia varias ciudades cristianas durante siglos por los reyes de Bizancio y Francia. 

Desde 1896, la corona de espinas de Cristo se resguarda en un tubo de cristal y oro.

Para guardar y exhibir la corona de Cristo también se emplean una caja y un relicario especialmente diseñados para ello.

En Notre-Dame también se encuentran un fragmento de la cruz de Cristo y uno de los clavos que se usaron para crucificarlo.