La leyenda de la flor de cempasúchil

La leyenda de la flor de cempasúchil

En México, hay una producción anual de cempasúchil que supera las nueve mil toneladas, con un valor de producción de más de 89 millones
Redacción I UN1ÓN | 30/10/2017 06:01

Cempasúchil significa flor de 20 pétalos. Esta flor es uno de los elementos fundamentales de los altares y ofrendas de Día de Muertos.

Se cree que las flores de cempasúchil sirven de guía a las ánimas en este mundo con el color de sus pétalos y su olor.

Desde la época prehispánica, el cempasúchil ha sido considerada como una flor ceremonial. Restos de esta flor han sido encontrados en los sahumerios que los mexicas usaron en Templo Mayor; la diosa Coyolxauhqui fue representada con flores de cempasúchil en su tocado, como un símbolo de la muerte.

Fray Bernardino de Sahagún detalla en la Historia general de las cosas de la Nueva España sobre la llamada flor de muerto, su uso ceremonial en los festejos de los mexicas.

En torno al cempasúchil hay varias leyendas, una de las más famosas es de origen tlaxcalteca.

La leyenda sobre el cempasúchil cuenta que en un valle vivía una bella mujer llamada Xóchitl. Su belleza era tal que Tonatiuh, dios del Sol, quedó enamorado de la joven.

Día a día, el dios Sol recorría su camino y pasaba por la casa de la joven, donde ella peinaba su larga cabellera.

Tonatiuh decidió adquirir forma humana para acercarse a su amada. 

El dios se cubrió con ropa y un sombrero, se acercó a la joven y la invitó a ver juntos el atardecer.

Xóchitl se enamoró del dios con forma humana. Y juntos pasaron 20 atardeceres llenos de felicidad, aunque a los enamorados les partía el corazón tener que despedirse al amanecer.

Movida por la curiosidad, Xóchitl quiso saber el origen de su amado, así que una noche, después de despedirse de él, lo siguió.

Cuando el dios Sol llegó a una colina, se despojó de sus ropajes y emergió con todo su brillo. El resplandor de Tonatiuh cegó a Xóchitl, quien huyó asustada y sin rumbo. Al no poder ver, tropezó y cayó a un barranco, donde perdió la vida.

Tonatiuh descubrió el cuerpo de su amada, y con dolor lo acarició con sus rayos. La tristeza del dios provocó que derramara una lágrima, la cual al tocar el cuerpo de Xóchitl la transformó en una hermosa flor de pétalos amarillos y anaranjados, de color intenso. La flor la conocemos como cempasúchil.

En México, hay una producción anual de cempasúchil que supera las nueve mil toneladas, con un valor de producción de más de 89 millones de pesos. Puebla es el principal productor de este ícono mexicano.   
 
TE RECOMENDAMOS: